Un segundo análisis más exhaustivo
El 13 de octubre, el Gobierno anunció el inicio de un nuevo estudio más detallado sobre las opciones para privatizar Nederlandse Loterij. Su objetivo es ofrecer una visión completa de las distintas formas en que se podría vender la empresa. Para ello, contará con el apoyo de un asesor externo y tomará como base un informe de 2023 sobre los posibles futuros de la compañía.[1]
El secretario de Estado de Finanzas presentará un informe provisional ante la Tweede Kamer, la cámara baja del Parlamento, en el primer trimestre de 2027. Los resultados definitivos deberán entregarse, a más tardar, en el segundo semestre de 2027. A partir de ellos, según el Gobierno, habrá un debate de fondo sobre la viabilidad de la privatización. Si se opta por la venta, le seguiría un proceso legislativo y la propia transacción, lo que, según estimaciones del Gobierno, llevaría varios años.[1]
Los puntos clave del estudio
El Gobierno enumera las áreas que recibirán especial atención:[1]
- la protección de los intereses públicos, prioridad central del Gobierno, lo que incluye la prevención de los daños derivados del juego y la oferta responsable, teniendo en cuenta la evolución del sector en los últimos años;
- la forma en que las causas benéficas que actualmente reciben fondos de Nederlandse Loterij podrían mantener ese apoyo tras una eventual venta;
- las modificaciones legislativas y reglamentarias que exigiría la venta, y cómo funcionarían en la práctica las distintas opciones;
- el impacto en la aportación total a las causas benéficas de la sociedad civil y las consecuencias económicas para el Estado.
Tres opciones viables en 2023
Nederlandse Loterij es una empresa en la que el Estado tiene participación accionarial. El otro accionista es una fundación, Stichting Kansspelbelangen NOC*NSF/ALN. De acuerdo con las normas neerlandesas sobre el juego, la empresa posee las licencias de monopolio de las loterías de premios y también ofrece juegos de azar en línea.[2]
Una evaluación anterior, realizada también en 2023, concluyó que no era necesario que el Estado mantuviera la propiedad de la empresa. Según el documento, las leyes y los reglamentos pueden proteger a los consumidores, prevenir la ludopatía y combatir la delincuencia y el fraude asociados al juego.[2]
El informe de 2023, publicado en diciembre de ese año, consideró viables tres escenarios. El primero consistía en vender la empresa en su totalidad manteniendo sus licencias de monopolio. Esto requeriría modificaciones en las leyes, la normativa y las condiciones de las licencias. El segundo planteaba vender únicamente la rama de juegos en línea, lo que supondría dividir la compañía y perder cierta eficiencia operativa. El tercero optaba por mantenerla como empresa con participación estatal. Esta alternativa otorga al Estado la mayor influencia, pero podría limitar la capacidad de la empresa para innovar y expandirse internacionalmente. Una cuarta opción, que proponía vender la empresa y abrir las loterías de premios a la libre competencia, se descartó por considerarse inviable.[2]
Fuentes
- Gobierno de los Países Bajos — Kabinet voert nadere verkenning uit naar privatiseringsmogelijkheden van Nederlandse Loterij (13 de octubre de 2026, en neerlandés). El nuevo estudio, el asesor externo, los puntos que abarca, el informe provisional del primer trimestre de 2027, los resultados para el segundo semestre de 2027 y los varios años que llevaría una venta.
- Gobierno de los Países Bajos — Drie varianten voor toekomst Nederlandse Loterij haalbaar (15 de diciembre de 2023, en neerlandés). Los accionistas y el monopolio de la empresa, y las tres opciones consideradas viables y la que no lo era.